martes, 17 de junio de 2008

“LOS HÉROES DE ALICANTE”

No, no me refiero a los jugadores. Que a estas alturas, y tal como está el paño, haya 17 autobuses para ir a Alicante es para hacerle un homenaje perpetuo a la afición del Cádiz. Animar a tu equipo para que no descienda es normal, cuando el Cádiz estaba en primera, porque ese era el objetivo. En segunda optábamos por el ascenso o la tranquilidad, pero que 17 buses llenos de benditos majarones vayan hasta a Alicante, para animar a un equipo que se ha arrastrado esta temporada por la segunda división, es para quitarse el sombrero. Esto nos demuestra dos cosas; la primera es que a la afición siempre le dolerá esto más que a ningún futbolista y la segunda es que la afición del Cádiz está a años luz de los jugadores en cuanto a compromiso con el equipo.

Me parece mentira tener que estar hoy pendiente de la maldita radio para saber si mi equipo se queda o se nos va. Me parece mentira, y me duele en el alma, que equipos de primera estén pensando en jugadores de este equipo para la temporada que viene, mientras que esos mismos jugadores no son capaces de sacar esto a flote. Me duele porque si se consuma la tragedia es lo de siempre: “Id llorando vosotros, que ahora vuelvo”.

Espero, y deseo, que los jugadores del Cádiz hagan solo una machada esta temporada: la de hoy. No hablo ya de hacerlo por sentir unos colores. El futbolista solo siente el verde de los billetes. Tienen que hacerlo por vergüenza torera, por casta profesional, por rabia personal, por motivación personal y todo lo que usted le quiera añadir. Un tío que cobra lo que cobra (que en el Cádiz los hay muy, pero que muy bien, pagados) no puede permitir que su equipo se hunda mientras equipos más modestos le vacilan desde arriba. A Dani Pedrosa no le puede ganar Paco Castrourdiales con un Vespino. En una carrera, vale la canasta, pero que le gane al final del mundial de motociclismo sería para correr a babuchazos a Pedrosa. Pues esto es lo que está pasando con el Cádiz de esta temporada.

Ojala que todo haya sido un mal sueño y esta noche el cadismo pueda respirar tranquilo. Pero si eso llega, por lo más sagrado que nadie haga la catetada de salir a la calle a celebrar una permanencia vergonzosa. Para ser un cateto (en sentido futbolístico) no hace falta llevar la camiseta del Madrid o del Barcelona. Se puede ser un cateto capitalino y cadista, por ejemplo celebrando cosas sin sentido alguno.

Hoy no me apetece pegar la oreja a la radio, porque sería amargarme un domingo que necesito para descansar. Los cadistas somos tan masoquistas que lo mismo escucho la jornada, ya verás, pero es que no me creo que el Cádiz vaya a ganar en Alicante. Ya me gustaría pensar lo contrario. Mucho me temo que si el Cádiz se salva sea por errores ajenos, porque más de un punto no creo que saquemos hoy, vista la trayectoria de nuestro equipo.

Ojalá el equipo me dé una bofetada sin manos, pero pase lo que pase, los que son dignos de salir a hombros son los de los 17 autobuses. Esos sí que son los Héroes de Alicante.