Cuatro días quedan tan sólo para que se inicien los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Del total de deportes que e darán cita en el país asiático, parece que la natación se llevará la palma en cuanto a batir marcas y récords del mundo. Los siete oros olímpicos de Mark Spitz en los juegos del 72, en Múnich, parece que se pueden ir a la mismísima venta del nabo en esta edición.Todo ello se debe al revolucionario diseño de los trajes de los nadadores. Hasta la NASA ha colaborado en el desarrollo de nuevas fibras que permiten un menor rozamiento del agua con el deportista. Con este traje ya se han batido muchos récords del mundo, pero todo eso se puede quedar en nada con el importante avance conseguido por científicos españoles para nuestros nadadores olímpicos.
Un equipo de científicos de la Universidad de Calagurria del Ponzoñal, ha desarrollado el bañador con menor coeficiente de resistencia al agua de los hasta ahora conocidos. Se trata de un bañador tipo tanga construido en su exterior con piel de lenguado de estero. La piel del lenguado despeja el agua como ningún otro elemento y permite batir nuevos records del mundo de forma muy sencilla. Esta misma semana, Hermenegildo Zascarrio, un jubilado de Vitoria que no había nadado en su puñetera vida, ha batido siete veces el récord del mundo de los 100 metros libres. A pesar de estar considerado como TOP SECRET, El Blog del Yuyu os ofrece en exclusiva las primeras imágenes del bañador con el que competirán nuestros nadadores en Pekín.

Está fabricado con fibra de policarbonato babetoso y polietileno de algodón rebabillado
con el exterior recubierto de piel de lenguado de estero fresco. Un lujo para nuestros nadadores.
El bañador tiene el inconveniente de que solo se puede usar en una carrera, pues los lenguados no se llevan bien con el cloro de las piscinas. De hecho, usted nunca habrá visto un lenguado en una piscina. Es por ello que deben desecharse tras la carrera, pero como todo tiene su parte positiva, los bañadores son comestibles, por lo que una vez terminada la prueba, el nadador puede tirar el bañador a una plancha y cocinárselo. Quienes los han probado dicen que están exquisitos, pues al sabor del propio lenguado hay que añadir que el reverso de la prenda está en contacto directo con los genitales del nadador, lo que le transfiere un sabor a hueva fresca que da gloria.
Ya queda menos para saber cuántas medallas vamos a atrincar en natación. ¡Qué tiemble Mark Spitz.!
Ya queda menos para saber cuántas medallas vamos a atrincar en natación. ¡Qué tiemble Mark Spitz.!