
Viendo el inicio de temporada del Cádiz todos los cadistas están pensando que ya llegarán las vacas flacas. Pero de momento las vacas están alcanzando ya el nivel de obesidad mórbida y no se atisba una dieta Naturhouse en el equipo amarillo. De seguir esta progresión va a ser complicado ver una vaca con el tipito de Gandhi en el Carranza esta temporada. Yo apuesto por qué no aparezcan este tipo de animales. Quiero un Cádiz de vacas rollizas y hermosas. Las vacas flacas deberían ser bovinos non gratos esta temporada.
Las vacas flacas en el fútbol deben ser animales como las golondrinas de Becquer, que parecen que, tarde o temprano, volverán. ¡Como si no hubiéramos tenido bastantes vacas flacas la temporada pasada!. La anterior plantilla nos dejó un elenco de vacas que podrían haber desfilado hasta en la Pasarela Cibeles. Y ahora que parece que se han ido, todo el mundo se vuelve poeta “becqueriano” preguntándose cuando volverán. Pues ojalá que nunca mais, como el chapapote del Prestige.
El Cádiz ha dejado de ser vaquero y se nos ha vuelto torero. Ha pasado de ser torero cutre a novillero de éxito. Que tiemble la maestranza que el cadismo no va a tardar en volver a debutar con picadores. Pasito a pasito. Dicen que muchas veces hay que pegar un pasito atrás para coger carrerilla de nuevo. En esto del toreo también existe el derrotismo. Los del tendido 7 venían mostrando su preocupación porque nuestros diestros hacían buenas faenas, pero se quejaban de que las ganaderías rivales tenían menos peligro que Lassie amarrada. Ya se va quedando pobre esa excusa. De momento dos orejas y rabo casi entero, menos cuatro pelos que se llevó el Conquense.
Creo que nos quedan muchas tardes de gloria y de salida a hombros. Con este panorama sería triste comerse el coco pensando en vacas flacas. Puestos a pensar en animales ocasionales migratorios prefiero pensar en alguna que otra pájara que sobrevuele Carranza algún dominguito y hasta otra. La plantilla y el entrenador nos venden precaución y es bueno tener los pies en el suelo para que no se nos vaya la cabeza a las nubes. Para ser el número uno la primera condición es tener presente que siempre puede haber alguien mejor que tú. Javi Gracia parece tener bien asumida esta premisa y la contagia a los suyos.
Visto como ha empezado el campeonato, al Cádiz no se le puede ir esto de las manos. Aparte de lo que estamos consiguiendo en el terreno de juego, hemos conseguido otra cosa muy importante: que el resto de equipos dan por hecho que una de las cuatro plazas (si no la primera) será para nosotros. El que los demás asuman que podemos pasarle por encima en cualquier momento no es moco de pavo.
Hoy nos toca seguir viendo vacas gordas, hermositas, de esas de carnes magras, con su tocinito entreverao debajo de las manchitas. El cadismo quiere pringue futbolera, colesterol goleador, triglicéridos por la escuadra. El Lucena vendrá hoy a poner el Omega 3 en la portería, pero aquí no queremos vacas flacas. Vaya animal más sieso.
