Lo siento, no he podido aguantar más. Dos dopajes más (y ya he perdido la cuenta) en el Tour de Francia, y los dos de corredores españoles. Perfecto, sigamos dándole razones a los franceses para que nos miren por debajo del hombro.Reconozco que nunca me atrajo el ciclismo, pero lo consideraba uno de los deportes más duros que existían. Hoy no me creo absolutamente nada de lo que consiga ningún corredor. La hazaña más portentosa (como subir el Tourmalet con un solo pie) la pongo en cuarentena por este pelotón de sinvergüenzas. Sí, me dirá alguno que no son todos, pero hasta eso lo pongo en cuarentena. Si en este deporte reinara la más mínima vergüenza, la gran mayoría de corredores se hubiera plantado ya para exigir limpieza. Lo que pasa es que cada uno sabe lo que ocurre en su casa. Los ciclistas más limpios se habrán dado cuenta que eso no les sirve para nada cuando el que gana es el que va hasta el culo de todo. Y el honesto acaba cayendo en la mierda.
Cuando hablo de dopaje, hablo del gordo. No me refiero al corredor que da positivo por estar resfriado y tomarse un sobrecito de Frenadol que tiene 0,5 miligramos más de lo permitido por la UCI de yoquesequecarajodrina o lo que sea. Eso es una mera anécdota. Lo verdaderamente escandaloso son los dopajes con productos gordos, como la EPO. De verdad que esto me da asco. Que no me venga nadie diciendo que la culpa la tienen los organizadores de las grandes vueltas por poner etapas inhumanas de más de 300 kilómetros, día sí y día no. Si los ciclistas no pueden con eso, que se planten. Que exijan etapas más corrientes donde se pueda ir al límite sin ir drogado. Que pidan más días de descanso después de las etapas más agotadoras. Y si eso significa una merma en el interés televisivo, pues que le den por culo a la tele. A mí no me interesa un deporte que no me creo, ya pueden volver a correr Indurain, Bahamontes y Tony Rominguer en el mismo equipo.
El ciclismo, tal y como está hoy en día, es un deporte completamente muerto. Es vergonzoso que veamos ciclismo en los Juegos Olímpicos. El dopaje debería castigarse de una puta vez con la exclusión de por vida del imbécil que se dope. Es un engaño para el público y, lo que es peor, para él mismo. ¿Alguien puede dormir tranquilo sabiendo que ha ganado algo de modo fraudulento?. Yo desde luego no me atrevería a vacilar de haber ganado nada.
A ver si viene alguien con dos cojones y se carga este ciclismo. No el ciclismo de verdad, sino éste. Por mí se puede ir al mismo carajo el Tour de Francia, el Giro de Italia, la Vuelta a España y lo que ustedes quieran. Esto es como el Pressing Catch americano; quizás sea divertido de ver pero es una trola como un castillo. Le gustará a los críos, pero a los que ya tenemos cierta población capilar en el pubis y zonas aledañas, este ciclismo nos la trae floja.
Lo mejor que le puede pasar a este deporte es que se muera ya mismo y lo resuciten en condiciones. Es un deporte demasiado bonito para que se lo carguen la mayoría de carajotes que creen que una victoria está por encima de toda consideración ética.
Siento haber roto la tradición de escribir pamplinas en este blog, pero de vez en cuando me gusta dar mi opinión del mundo que me rodea.