
Determinada clase política de esta país me produce náuseas. El asco estomacal no me lo produce el color del partido a quien pertenezcan esos individuos. Ha políticos honrados de derechas, de izquierdas y de centro. Y, por el contrario, los hay nauseabundos de todos los partidos y colores.
Viene este comentario a colación de la decisión del Senado en gastarse 120.000 euros (20 millones de las antiguas pesetas) en traducciones en los plenos para que podamos entender a representantes de distintas comunidades que desean expresarse en ¡¡Catalán, Gallego y Euskera!!. Como diría Trillo: Manda huevos.
Con la que está cayendo, con la de gente sin empleo que hay en nuestro país, con la de ayudas a familias que podrían hacerse con 120.000 euros, estos señoritos se los gastan sin el menor pudor en expresarse en unas lenguas (que gozan de todo mi respeto) por el mero hecho de que piensan que así defienden mejor los intereses de sus comunidades. Y al que le moleste, que le den por el culo. Si señor, que bonito ejemplo de apretarse el cinturón, que bonita manera de concienciar a la población a que mire por los gastos. Un carajo.
Esta patochada debería ser inconstitucional de oficio en los tiempos que corren. Media España pasando penurias y un señor quiere expresarse en catalán (siendo a lo mejor de familia aragonesa, como alguno que yo me sé) por que sí, porque así se le echa cojones a España demostrando que hay otras lenguas. No, señores. Yo no critico este circo porque le tenga manías a ninguna comunidad ni a ninguna lengua. A mí, como andaluz, me daría vergüenza que algún representante de mi comunidad autónoma necesitara, y solicitara, un traductor para hacerse entender en el Senado. Vergüenza, esa es la palabra exacta.
Ahora qué legitimidad les queda a ustedes, señorías, para pedirnos que nos apretemos el cinturón. Ninguna. Uno tiene todo el derecho del mundo a expresarse en su lengua materna, pero a mí me enseñaron que la libertad de uno termina donde empieza la del otro. Y mientras haya gente que necesite el dinero destinado a tan incongruente partida, esa libertad es indigna, irrespetuosa y agresora a la moral del españolito de a pie.
Pues nada, sigan así, señorías, dando ejemplo a los ciudadanos de este país. Que asco de política, coño.