
Pues sí queridos, excelso porvenir y prometedor futuro el que tiene esta marca de aparatos de fitness con un servidor. Os cuento.
Hará cuestión de tres años me puse en mano del Doctor Escribano pa adelgazar. A fé que lo consiguió, pero mis caminatas veraniegas para perder peso tocaron a su fin cuando volví de Cádiz y retorné a Sevilla. En dicha ciudad resulta imposible caminar a pleno sol en verano, porque hasta las salamanquesas se pegan a las paredes con guantes de portero para no quemarse y los sevillanos hacen las pizzas en los poyetes de los balcones sin necesidad de horno.
Así que para no perder el trabajo hecho en Cádiz, decidí comprarme una Cinta de Andar. Mi corazón me pedía mejor una Cinta de Lomo Adobado, pero eso contradiría a mi cabeza y acabe cediendo a la razón. Preguntando por varios centros, me aconsejaron una cinta buena, que soportara mi peso y deseché las más baratas, de 500 y 600 euros, para no tener problemas. Así que me metí en una de las "buenas", una BH que me costó 1.000 eurazos. Una monería.
Como comprenderéis, las primeras semanas fueron de uso normal, pero conforme pasó el tiempo la cinta BH le cogió cariño a un rincón de mi casa y yo, tan sensible a los romanticismos, no quise romper ese encanto entre cinta y pared. En contadas ocasiones lo hice, trastornado por mi subida al peso electrónico entre remordimientos de conciencia.
Pues bien, a pesar del poco uso una mañana la quise encender y la BH dijo que ni mijita. Llamé al servicio técnico y a los de diez dias de espera desde que llamé al Corte Inglés me llaman de BH. Le cuento el problema y me dicen que avisarán al técnico de zona, que tarda en llamarme otra semana como mínimo. Una vez contactado, el Técnico viene a mi casa y me mira la seminueva cuinta y me dice que es de la placa. El hombre muy atento y muy profesional (la culpa no es del Técnico) me dice que la reparación vale unos 250 euros más o menos. Yo le digo que me consta que la culpa no es suya, pero que vaya monería de marca, con tan poco uso, una cinta de 1000 euros y que te cobren 250 por reparar una mierda de placa. Así se cuida al cliente. Si se llega a ir el motor igual tengo que rehipotecar la casa.
El buen hombre me dice que qué hacemos y yo pienso en todo lo que rima con trabajo, como destajo, ajo, atajo, e incluso ¡¡Un Carajo!! y le digo que pago el desplazamiento del Técnico y se acabó.
Po nada, que es probable que esto no sirva pa ná, pero que sepan los colegas de BH Fitness que una vez y no más, que pueden ir ya planteando un ERE si me inluyen a mí como futuro cliente. Vamos, que me tienen que matar pa volver a comprarme otro aparato de BH.
Po eso, que me quedo tranquilo y lo cuento por si alguien está pensando en adquirir algo así. Saludos
Hará cuestión de tres años me puse en mano del Doctor Escribano pa adelgazar. A fé que lo consiguió, pero mis caminatas veraniegas para perder peso tocaron a su fin cuando volví de Cádiz y retorné a Sevilla. En dicha ciudad resulta imposible caminar a pleno sol en verano, porque hasta las salamanquesas se pegan a las paredes con guantes de portero para no quemarse y los sevillanos hacen las pizzas en los poyetes de los balcones sin necesidad de horno.
Así que para no perder el trabajo hecho en Cádiz, decidí comprarme una Cinta de Andar. Mi corazón me pedía mejor una Cinta de Lomo Adobado, pero eso contradiría a mi cabeza y acabe cediendo a la razón. Preguntando por varios centros, me aconsejaron una cinta buena, que soportara mi peso y deseché las más baratas, de 500 y 600 euros, para no tener problemas. Así que me metí en una de las "buenas", una BH que me costó 1.000 eurazos. Una monería.
Como comprenderéis, las primeras semanas fueron de uso normal, pero conforme pasó el tiempo la cinta BH le cogió cariño a un rincón de mi casa y yo, tan sensible a los romanticismos, no quise romper ese encanto entre cinta y pared. En contadas ocasiones lo hice, trastornado por mi subida al peso electrónico entre remordimientos de conciencia.
Pues bien, a pesar del poco uso una mañana la quise encender y la BH dijo que ni mijita. Llamé al servicio técnico y a los de diez dias de espera desde que llamé al Corte Inglés me llaman de BH. Le cuento el problema y me dicen que avisarán al técnico de zona, que tarda en llamarme otra semana como mínimo. Una vez contactado, el Técnico viene a mi casa y me mira la seminueva cuinta y me dice que es de la placa. El hombre muy atento y muy profesional (la culpa no es del Técnico) me dice que la reparación vale unos 250 euros más o menos. Yo le digo que me consta que la culpa no es suya, pero que vaya monería de marca, con tan poco uso, una cinta de 1000 euros y que te cobren 250 por reparar una mierda de placa. Así se cuida al cliente. Si se llega a ir el motor igual tengo que rehipotecar la casa.
El buen hombre me dice que qué hacemos y yo pienso en todo lo que rima con trabajo, como destajo, ajo, atajo, e incluso ¡¡Un Carajo!! y le digo que pago el desplazamiento del Técnico y se acabó.
Po nada, que es probable que esto no sirva pa ná, pero que sepan los colegas de BH Fitness que una vez y no más, que pueden ir ya planteando un ERE si me inluyen a mí como futuro cliente. Vamos, que me tienen que matar pa volver a comprarme otro aparato de BH.
Po eso, que me quedo tranquilo y lo cuento por si alguien está pensando en adquirir algo así. Saludos


